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América Latina es una región compuesta por países que, por su ubicación geográfica, cuentan con vastos recursos naturales y un gran potencial de crecimiento, aún así, la zona siempre ha enfrentado problemas de desigualdad, pobreza y falta de oportunidades.

Ramiro de Iturralde

Seleccionado por Ramiro de Iturralde 

América Latina es una región compuesta por países que, por su ubicación geográfica, cuentan con vastos recursos naturales y un gran potencial de crecimiento, aún así, la zona siempre ha enfrentado problemas de desigualdad, pobreza y falta de oportunidades. Las razones son diversas y no las trataremos en este escrito, pero es importante tener en cuenta los problemas cotidianos de la zona que, a raíz de la pandemia por coronavirus, se han agravado y tomado dimensiones que no habíamos visto.

A finales de 2019 la población de la región de América Latina y el Caribe era aproximadamente de 600 millones de personas y la tasa de desempleo de 8.1%.; según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) esta tasa podría aumentar entre 4 y 5 puntos, como consecuencia directa de la crisis sanitaria. Según los últimos informes, en esta parte del mundo, actualmente hay 41 millones de personas sin trabajo, cifra récord en la historia de la región.

Estos números que, ya de por sí son graves, podrían empeorar si las condiciones específicas en cada uno de los países no mejoran y sigue la tendencia de contracción económica que hasta el momento parece inevitable. Ahora ¿por qué no parece mejorar el panorama en esta región? Simple, esos “problemas cotidianos” que mencionamos unos párrafos antes, sólo se han vuelto más y más grandes y cada vez más difíciles de resolver.

Sistema de salud pública 

El sistema de salud público está, en términos generales, completamente rebasado, las camas de terapia intensiva y los respiradores no son suficientes para la cantidad de enfermos, el número de pacientes por médico, rebasa la capacidad física y humana para dar una atención de calidad, y esto se traduce en mayor número de muertes y, desgraciadamente, muchas de ellas que se hubieran podido evitar con una atención adecuada. El mercado laboral es otro caso terrible; ante la falta de apoyos para enfrentar la pandemia, miles de negocios han tenido que cerrar por no poder enfrentar los costos operativos ante la disminución casi total de sus ingresos, obviamente, los despidos no se han hecho esperar. La consecuencia natural de esto es un deterioro de las finanzas personales y consecuentemente el decrecimiento económico del país del que se trate.

El gran reto al que se enfrenta América Latina y el Caribe en el corto plazo, es encontrar la forma de mitigar los efectos nefastos que la pandemia va a dejar tras de sí. Es momento de dar un golpe de timón y revertir esta tendencia poco alentadora; éste es el momento de invertir en la seguridad social, el sistema de salud y fundamentalmente, en estímulos o ayudas a la planta laboral, para poder salir adelante de esta crisis sanitaria.

Fuente: La Nación