Fundado por

Ramiro de Iturralde

ad verbum

ad verbum

La industria de restaurantes en México ha sido una de las más afectadas por la pandemia del Coronavirus. A mediados de marzo de este año inició la cuarentena, lo que obligó a todos los restaurantes a cerrar sus puertas.

Ramiro de Iturralde

Seleccionado por Ramiro de Iturralde 

Apenas a principio de julio, empezó el regreso a la “normalidad” pudiendo abrir al 30% de su capacidad y con la duda de si deberán volver a cerrar en el caso que se presente un repunte de contagios y muertes por Covid.

Antes de la contingencia sanitaria las ventas de los restaurantes era en su mayoría consumo directo en el local o a domicilio. Un porcentaje muy pequeño por servicio a domicilio, ya fuera mediante repartidores propios o una app de delivery. Esta situación cambió drásticamente por la cuarentena ya que, en este momento, todo el consumo es a distancia y los dueños de los restaurantes tuvieron que explorar el camino de la entrega de comida a domicilio mediante apps (Uber Eats, Rappi, Didi Food).

Industria de restaurantes

A pesar del reciente apogeo de estas herramientas, que sin duda la ha mantenido a flote, la industria restaurantera se encuentra en una situación financiera sumamente difícil por varias razones:

  1. La cuarentena que obligó el cierre de los locales, con la consecuente pérdida económica. La CANIRAC (Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados) calcula que el 20% de los negocios ya no volverá a abrir por no poder soportar los gastos operativos y la falta de ingresos.
  2. Las aplicaciones de entrega de comida rápida cobran hasta un 30% del total de la cuenta final. Esto ha despertado la inconformidad de los restauranteros porque o absorben ellos ese costo o lo trasladan a sus clientes, quienes podrían dejar de comprar en determinado restaurante si el precio se eleva demasiado.
  3. A partir del 1 de junio entró en vigor una reforma que grava (IVA e ISR) las aplicaciones digitales mencionadas, lo que encarece el servicio y/o producto final.

Ante esta situación, varias empresas tanto mexicanas como latinoamericanas, se han acercado a los restaurantes, para conocer sus demandas en lo que respecta al servicio de entrega de comida a domicilio mediante una app. La oportunidad ahí está y el hecho de tener más participantes en un mercado fomenta la sana competencia y “empuja” a cada uno a mejorar constantemente sus servicios. El reto está en poder ponerse a la altura de las app ya existentes y brindar un servicio igual o mejor; porque es así como se podrá reactivar esta industria que aporta el 13% del PIB en México.

Fuente: Forbes y El Economista